No al pago por créditos de juego libre

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Tres tribus originarias de Nuevo México que operan casinos de juego se oponen al pago de gravámenes de créditos de juego libre -que ya se eleva a 40 millones de dólares- impuesto por los reguladores del estado norteamericano.

Las tribus Tesuque, Isleta y Sandia han llegado hasta los tribunales estadounidenses en su incesante lucha por no sufragar al gobierno estatal unas cantidades que los gobernantes les exigen en términos de tasas por beneficios en los créditos gratis para jugar a las tragamonedas.

Los demandantes, que entienden que esta obligación se ha creado en base a una malinterpretación que viola de forma flagrante la ley federal, tomaron la firme decisión de llevar el caso ante un juzgado, con la esperanza de evitar un pago que se ha incrementado hasta los US$40 millones.

De dicha cantidad, los implicados, de acuerdo con las autoridades estatales, deben los siguientes porcentajes: la tribu Tesuque debe US$3.2 millones, la Isleta US$10.3 millones y la Sandia US$26.5 millones. Un total de US$40 millones que supondrían una inyección de dinero muy importante para las maltrechas arcas del Nuevo México, con un déficit de US$70 millones.

Estas salas de juegos se encuentran localizadas en un territorio denominado como The Land of Enchantment, reservado de forma exclusiva para tribus nativas. En este espacio se ubican casi 30 casinos, diferentes centros de entretención que ofrecen únicamente el juego de la tragamonedas y 5 hipódromos.

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Isleta Pueblo es una de las tres tribus implicadas en el caso del supuesto impago (Foto: Isleta Casino)

El problema de la disputa tiene que ver con los créditos de juego libre, unos bonos utilizados para motivar a los jugadores a participar en las máquinas tragamonedas. En este caso, se trata de diferir si dichos créditos -gratis- deberían estar sometidos a los mismos tipos de gravámenes que el resto.

Dicha situación se volvió clara a partir de 2015, cuando las leyes estatales acordaron que los créditos gratuitos NO debían pagar ningún tipo de tasa. El problema llegó en abril de 2017, cuando las instituciones reguladoras pidieron que SI se tendrían que pagar impuestos por estos créditos.

Según actores del sector, el motivo de la imposición de estos nuevos impuestos tiene que ver con el descenso en la producción de petróleo en el territorio, lo que ha tenido como consecuencia una reducción de los fondos económicos del gobierno de Nuevo México.

Curiosamente, esta normativa afecta actualmente a los tres casinos implicados, aunque se prevé que las autoridades hagan efectiva dicha ley para el resto de centros de juego localizados en The Land of Enchantment, lo que multiplicaría de forma exponencial los ingresos al estado.

Por su parte, la administración de Nuevo México quiso exponer su postura sobre la demanda interpuesta. Un portavoz del gobierno estatal de Susana Martínez se expresó al respecto, mostrando la tranquilidad de la institución ante la situación que se les plantea:

Simplemente nos hacemos responsables de los dólares que deben ser tributados al Estado. Hasta el momento, sólo hemos sido informados de esta demanda, aunque no podemos comentar nada más.

Por último, debe señalarse que el proceso judicial podría alargarse en el tiempo algunos meses, ya que tanto las tribus implicadas como el gobierno de Nuevo México se mantienen firmes en sus posturas.