Mitos sobre los casinos

Casino

Jugar a juegos de casino tanto en una sala física como online resulta un entretenimiento de lo más divertido y, a veces, puede llegar a ser bastante rentable en términos de ganancias, pero también puede ser extremadamente arriesgado.

Algo que es seguro son la gran cantidad de mitos existentes alrededor del sector de los casinos y de los que muchos de nuestros lectores habrán oído hablar. Si a esto añadimos que muchos jugadores no tienen una comprensión profunda del funcionamiento de los diversos juegos de casino y los principios sobre los que se sustentan, el número de malentendidos puede ser inmenso.

En este sentido, muchos de estos jugadores piensan que los casinos físicos y las páginas de casino en línea engañan a sus clientes, que es posible obtener mejores resultados en las tragamonedas o la ruleta con una estrategia adecuada o que muchos juegos de casino existentes están manipulados.

Otro grupo de mitos tiene que ver con las opiniones sobre el juego responsable y la adicción al juego, por ejemplo. En general, existen demasiados prejuicios en relación con el mundo de las salas de casino reales y los casinos en línea.

Con la elaboración de este artículo hemos querido repasar algunos de los mitos más habituales del sector de los casinos, intentando además confirmar o desmentir lo que se habla de ellos.

Los casinos hacen trampas

Pensar que los casinos hacen trampa es una idea extremadamente popular entre los jugadores novatos. Pero es totalmente incorrecto en la gran mayoría de los casos. La única certeza que existe es que los operadores de juegos de casino ya tienen unas mayores probabilidades a su favor o, lo que es lo mismo, poseen la ventaja de la casa.

En pocas palabras, la ventaja de la casa es una estrategia legal regulada que permite a los casinos obtener un pequeño porcentaje de cada apuesta para cubrir los gastos de las operaciones y rentabilizar su inversión. Por lo tanto, estas tanto los propietarios de casinos físicos como en línea no tienen razones para estafar a sus jugadores.

En este caso, siempre nos referimos a casino y páginas que han sido reguladas por administraciones o entidades competentes. Si es cierto que pueden existir salones de juego y páginas de casino que intenten estafar a sus visitantes, pero se trata de aquellas que no cuentan con una licencia oficial para operar.

Juegos azarEn cualquier caso, no resultaría difícil discernir estos casinos fraudulentos de aquellos que cumplen la ley. En cuanto a los casinos físicos es bastante sencillo, puesto que habitualmente muestran un grado de clandestinidad muy sospechoso.

En relación con páginas de casino fraudulentas, tampoco es complicado detectarlas. Al contrario que proveedores de software de renombre y legales como Microgaming o NetEnt, hay otras páginas que no cuentan con el sello ni la aprobación de entidades reguladoras.

Solo importa la suerte

Aunque de los juegos de casino son juegos de azar y se basan en la suerte, el papel de las habilidades de los jugadores también es importante en determinados juegos. Hay juegos como el video poker, el baccarat o el blackjack, por ejemplo, que requieren de una planificación adecuada, estrategias de diseño y mucho cálculo. Aun así, el azar tiene un papel crucial la resolución de cada partida.

Lo único que importa es la habilidad

Al igual que en el mito anterior, esto no es completamente real. A excepción de algunos juegos que hemos nombrado anteriormente, las habilidades de un jugador apenas tienen trascendencia en los juegos de casino. En las tragamonedas, la ruleta, el keno o el bingo, por ejemplo la suerte desempeña una función decisiva, puesto que ninguna de las habilidades del jugador influye en la resolución final.

Las tendencias pueden predecir el próximo resultado

Este mito también es conocido como la falacia del jugador, de la que ya hemos hablado con detenimiento en este artículo. En pocas palabras, la falacia del jugador se basa en predecir eventos futuros teniendo en cuenta que eventos pasados tienen una influencia sobre ellos. En este sentido, cuatro aspectos se tienen en cuenta cuando hablamos de la falacia del jugador:

  • Un suceso aleatorio tiene más probabilidad de ocurrir porque no ha ocurrido durante cierto período.
  • Un suceso aleatorio tiene menos probabilidad de ocurrir porque ha ocurrido durante cierto período.
  • Un suceso aleatorio tiene más probabilidad de ocurrir si no ocurrió recientemente.
  • Un suceso aleatorio tiene menos probabilidad de ocurrir si ocurrió recientemente.

Digamos que estás jugando a la ruleta en línea y la bola cae 5 veces seguidas en rojo. A partir de aquí puedes hacer dos suposiciones:

1: El rojo es un color magnético, por lo que piensas que la bola caerá sobre dicho color de nuevo.

2: La bola cae en el rojo con demasiada regularidad, por lo que en el próximo lanzamiento la bola caerá en el negro por pura estadística.

En este caso, ambas ideas están equivocadas, puesto que el resultado será de nuevo totalmente aleatorio, independientemente de cuál fue el resultado previo. De hecho, los eventos futuros en los juegos de azar no se basan en resultados pasados, sino que todos los resultados vuelven a tener las mismas probabilidades de aparecer de nuevo.

La suerte cambia

El último punto está altamente vinculado al anterior, puesto que ambos se basan en sesgos cognitivos similares. Durante el juego, nos convencemos de que una mala racha no puede durar para siempre. ¿Puede ser? La respuesta es que sí.

Nuestro cerebro es un mecanismo complejo que nos protege de cualquier cosa negativa. Por lo tanto, empuja la idea de la suerte cambiará a mejor. Los juegos de casino en línea se basan en  ​​el sistema RNG o Generador de Números Aleatorios.

Esto provoca que cada jugada o acción y su resolución sean completamente independientes, lo que indica que tanto las malas como las buenas rachas pueden prolongarse durante todo el tiempo que se juegue.