Mini-guía del Bingo

Bingo

Jugar al Bingo, ya sea en la versión física como en línea, es realmente muy simple para cualquier usuario conocedor de los juegos de casino. Además, una vez que lo dominas, puede resultar bastante divertido, sin mencionar que hay momentos en los que es verdaderamente emocionante.

Para poder participar en el Bingo, que es un juego muy similar a la Lotería, el jugador debe comprar una o más tarjetas, en la que se encuentran repartidas una serie de números aleatorios. Si se juega en un casino físico, existen mostradores donde poder comprar dichas tarjetas.

Si se juega online, el jugador tiene la opción de elegir comprar una cantidad específica de cartones y dejar que el juego las elija. O bien, puede escoger cada tarjeta individualmente haciendo clic en las tarjetas de bingo en línea deseadas de la selección ofrecida.

Si no te gusta ninguna de las tarjetas que se ofrecen, generalmente hay una opción para obtener tarjetas nuevas, hasta que encuentres algunas con números que te agraden. En cualquier caso, los números seleccionados serán del 1 al 75 o bien del 1 al 90, si se participa en versiones clásicas del juego.

Una vez que hayas comprado tus tarjetas, el juego dará comienzo. La dinámica del mismo es muy simple, pues se trata de un sorteo instantáneo en el que irán apareciendo números de manera aleatoria. Podrás ver dichos números, ya sea a través de las pantallas de TV de tu sala de bingo preferida o bien en la pantalla de tu computadora o celular si juegas en línea.

Se trata de conseguir tachar todos los números de tu tarjeta, en el caso que aparezcan durante el sorteo, antes que el resto de jugadores. Para ello, deberás marcar de forma manual cada número que vaya apareciendo, en el caso de jugar en un salón de bingo físico. Si juegas por internet, tendrás la opción de marcar las casillas tú mismo o bien podrás dejar que los números se marquen de forma automática.

Bingo en sala física o bingo online

Bolas bingo

En el bingo clásico, los números van apareciendo en forma de bolas

Existen dos maneras de jugar al bingo: yendo al casino o a la sala donde se pueda participar en este tipo de entretención, o bien visitando las muchas páginas de casino o bingo online donde se puede participar en la versión virtual del mismo. Ambas son interesantes, pero poseen varios matices que las diferencian.

En primer lugar, jugar al bingo en un casino físico implica una forma de salir con amigos o familiares a pasar un buen rato. Se trata de una tradición que mueve a muchos mexicanos a reunirse con otras personas y compartir mucho más que una simple partida al bingo, sino unos buenos ratos de diversión y compañía.

Podemos decir que es un ritual semanal y un punto de encuentro que nos anima a compartir nuestras experiencias cotidianas con seres queridos. Incluso puede servir para conocer a nuevas personas, que van al casino con la intención de hacer nuevos amigos.

Jugar al bingo online es diferente en este sentido. En este caso, el jugador llega a la página solo y se marcha solo. No necesita pasar mucho tiempo en ella porque puede jugar mientras se dirige al trabajo o está en casa descansando. Igualmente, esta modalidad de bingo resulta mucho más accesible

Bien es cierto, que también es posible conocer a otras personas que comparten la misma sala de bingo online que nosotros, pero no tiene tantas connotaciones personales como las que pueda tener un casino físico, donde existe un contacto más directo.

Por último, cabe destacar que jugar al bingo en línea suele ser más barato que hacerlo en persona, puesto que el valor de las tarjetas suele adaptarse tanto a apostadores con un mayor bankroll, como a jugadores cuya intención es pasar un rato y nada más.